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El waterpolo es uno de los deportes que más exige físicamente, no solo porque requiere de las destrezas propias de la natación y los lanzamientos del balón, sino también por la resistencia que demanda.

Todo este conjunto de factores puede llegar a producir en el deportista algunas molestias o lesiones, sobre todo a nivel de los hombros, brazos y columna.

Lo bueno es que es posible evitarlas o disminuir su impacto con algo de cuidado. De esta manera no será necesario detener tu entrenamiento diario y podrás seguir progresando hacia tus mejores récords y objetivos deportivos.

Un deporte que te puede ayudar a solicitar una beca

Si tu deporte es el waterpolo y tienes el sueño de formar parte de un equipo de alto nivel, es buen momento para pensar en ampliar tus horizontes y viajar a un país con excelentes posibilidades para esta disciplina, como los Estados Unidos.

La buena noticia es que existe la posibilidad de conseguir una beca deportiva de waterpolo, siempre que cumplas ciertos requisitos relacionados con tu rendimiento y tu nivel de competición. También es posible solicitarla en deportes como la esgrima, el fútbol americano, el tenis, la natación, el atletismo y muchos más.

El resto lo puedes dejar en manos de una empresa como Decoasports, que sabe cómo ayudar a los deportistas que desean estudiar en Estados Unidos a través de algún tipo de beca. No tendrás que encargarte de los complicados trámites, solo debes preocuparte de mantenerte en óptima condición física y evitar las lesiones por todos los medios.

¿Cuáles son las lesiones más comunes en los jugadores de waterpolo?

El primer paso para evitar o disminuir las lesiones durante un partido o en tu entrenamiento diario es informarte acerca de las más recurrentes: por qué se generan y cómo se pueden evitar.

Aunque es difícil no sufrir alguna lesión o accidente tras años de entrenamiento, sí es posible reducir su frecuencia. A continuación te explicamos cuáles son las lesiones más habituales en el waterpolo:

Lesiones de brazo y hombro

Como bien sabes, al jugar waterpolo es necesario utilizar los brazos para hacer los pases y lanzamientos con el balón, pero a diferencia del baloncesto no hay apoyo bajo los pies que permita ejercer fuerza.

Esto puede producir un uso excesivo del impulso y un mayor esfuerzo en los músculos de los hombros, brazos y espalda alta. Por eso no es casual que alrededor del 80 % de las lesiones de quienes practican este deporte se produzcan en estas áreas del cuerpo.

Entre las lesiones más comunes están las dislocaciones y roturas, que pueden ser de ligamentos o tendones, por lo general de bíceps, tríceps y manguito de los rotadores. También se puede producir laxitud capsular anterior, sobrecargas y contracturas en el trapecio, lo que puede disminuir la capacidad de acción en un juego y producir dolor.

Para reducir este tipo de dolencias es necesario el entrenamiento en tierra y los estiramientos del hombro, brazos y trapecios, puesto que así pueden fortalecerse y resistir los movimientos continuos.

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Las lesiones en la espalda y la columna

La espalda y la columna también son áreas que se pueden ver afectadas, a causa de las fuerzas de flexión y rotación que son muy utilizadas durante un partido de waterpolo. Tanto el cuello como la espalda baja están en riesgo de sufrir lesiones, tales como el desgarro o distensión de un disco lumbar.

Lo bueno es que los traumatismos de columna graves son muy raros o casi inexistentes. Para disminuir las lesiones en esta zona es recomendable realizar ejercicios para reforzar los músculos abdominales y de la espalda.

Las lesiones de rodilla

El impulso que las piernas hacen dentro del agua para realizar pases y agarres, también conocido como “la patada batidora”, puede producir daños en la rodilla, como desgarros en el ligamento colateral medial y daños en el menisco.

Para prevenir este tipo de lesiones se deben hacer ejercicios enfocados en la flexibilidad de las piernas y la cadera, y en el desarrollo de la fuerza en los cuádriceps y tendones. El entrenamiento en tierra para mejorar la resistencia y flexibilidad de esta zona puede disminuir los riesgos.

Lesiones faciales

Las lesiones en la cara de los jugadores son comunes, ya sea por golpes con el balón o por impactos con otros jugadores. Pueden ser leves o llegar a producir fracturas en la nariz y daño en los oídos.

Por eso debe ser obligatorio utilizar protectores de cabeza, oídos y gafas. Además, es fundamental que los jugadores tengan en cuenta el juego limpio y las normas de seguridad durante un partido.

Lesiones en la mano y muñeca

Los movimientos constantes durante un partido de waterpolo, como los agarres del balón y bloqueos, pueden producir esguinces en los dedos y muñecas. En casos extremos se llegan a generar fracturas.

Las luxaciones pueden tratarse con inmovilización y terapias de rehabilitación. Para disminuir estas lesiones es necesario realizar las técnicas de agarre y bloqueo adecuadas.

Consejos rápidos para prevenir lesiones en el waterpolo

  • Refuerza hombros, brazos y trapecios con entrenamiento en tierra y estiramientos específicos.
  • Fortalece la zona abdominal y lumbar para proteger la espalda y la columna.
  • Trabaja la flexibilidad de piernas y cadera, y la fuerza de cuádriceps y tendones, para cuidar las rodillas.
  • Usa siempre protectores de cabeza, oídos y gafas, y respeta el juego limpio dentro del agua.
  • Perfecciona la técnica de agarre y bloqueo para evitar esguinces y fracturas en manos y muñecas.

Si además de cuidar tu cuerpo ya estás pensando en dar el salto al waterpolo universitario en Estados Unidos, te interesará conocer cómo funciona el calendario de la temporada y el proceso de reclutamiento para llegar preparado a cada etapa.

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